sábado, 16 de febrero de 2013

El justo




En el valle de la herida los pulmones elevaron solo dos palabras hacia sus labios: 

- ¿Por qué? - El terror se acomodó en la tráquea del intocable.

- Porque el mundo a veces es justo - dijo entonces - y destierra a los monstruos que, como tú, sobreviven ocultos tras máscaras de leyenda.

El dragón se alejó lentamente, mientras la armadura de aquel caballero que una vez creyó ser perfecto y moral se balanceaba con el último suspiro.

sábado, 19 de enero de 2013

La cacería



Mi hermana y yo cenábamos en una mesa blanca en medio de la noche, en un jardín con césped. Nos iluminaban farolas encaramadas sobre los muros de piedra de la finca, como pequeños ojos amarillos sin cuerpo. Las dos éramos a veces niñas y a veces de nuestra edad actual, y sin que tal truco nos turbase, comíamos con avidez la carne que rebosaba en nuestros platos. Su jugo era sabroso y cálido, pero cuando nos dimos cuenta comprendimos que aquel manjar era carne de gato.

Sobre la mesa descubrimos de pronto la piel de los animales, seca y crujiente al tacto. Mi hermana no me creyó cuando le advertí con horror la naturaleza del plato. La piel de su gato brillaba bajo la luz de las farolas. Tenía una hebilla de cinturón dorada atravesando su frente, simbolizando que esa piel se usaría para hacer ropa, sabedora de su destino antes del desenlace.

Me levanté de la mesa y corrí por el jardín retorciéndome de angustia contenida. Al otro lado de una valla descubrí a mi madre en la parte trasera de una casa. Un campo pequeño y cuadrado de césped alto despedía un verde intenso bajo tres focos. Mi madre cazaba gatos salvajes con un largo palo, les golpeaba la cabeza y caían como pequeñas hojas a sus pies. El sabor de la pesadilla se abría camino en mi garganta, recordándome la sensación de otras jornadas de trance. Traté de detenerla pero se negaba, clavando su mirada en los movimientos veloces que trazaban los felinos pasando como estrellas fugaces a través de la espesura. "Es para alimentaros, para alimentaros, hija mía", me decía mi madre una y otra vez con ojos aguados y obsesivos.

Con locura rábica surqué el campo y alcancé a coger un gatito. Lo alcé ante mi madre y le dije: "Son gatos y ni tú has sabido reconocerlos." Ella quedó congelada, con el palo abatido sobre el suelo y el pequeño felino que había cazado, lánguido, caído en su mano izquierda.

La noche continuó silenciosa a nuestro alrededor, y los gatos quedaron allí, danzando como mariposas erráticas entre la hierba alta.

lunes, 7 de enero de 2013

Iberia (2005)


Me apetecía probar con un campo que conociera poco y me he adentrado en Iberia, un precioso documental-sesión de baile a modo de teatro que cuenta con las más altas estrellas del flamenco.

Pero es que además está dirigido por Carlos Saura, por lo que no puede mas que ser una obra de calidad que desde el primer minuto hechiza con el uso de la luz, el color y la composición.

Cuando se escucha buena música de éste género, a niveles profesionales y se ve bailar a maestros, resulta una experiencia ciertamente maravillosa e inspiradora.

domingo, 6 de enero de 2013

Roméo et Juliette (2002)


Escuchar una canción es añorarlo y que desemboque en que vuelva a verlo una vez más. La primera vez que disfruté de él fue en una clase de francés cuando estaba en el instituto. Es una excelente manera de aprender, la verdad. Decenas de veces lo he disfrutado, siempre en francés con subtítulos en francés, ahora lo he conseguido con subtítulos en español y ciertas palabras que no entendía por fin las he comprendido.

¿Qué decir de él? Los musicales franceses nunca me han defraudado, y al igual que el de Notre Dame de Paris (1999). Está grabado en teatro, y eso le da un encanto adicional a la vez que demuestra que el directo es magia, es maravilla.

Haciendo una breve comparativa, opino que Broadway es esplendor, energía, pero los musicales de teatro franceses  son un derroche de sentimientos engarzados de perlas, delicados y con melodías más dramáticas y pasionales.

martes, 1 de enero de 2013

Nana a Victoria

Canta, madre, canta
ahora que aún tiene los ojos abiertos.
Canta, madre, canta.
Cuando los dos haya cerrado
solo serás un recuerdo
y ella reina de mil reinos.

Duerme, niña, duerme
para que seas pronto coronada.
Duerme, niña, duerme.
A ti quiero imaginar vestida en plata,
y en una corte de flores silvestres 
que resuene tu risa encantada.

Canta, madre, canta,
ahora que dormida está en tus brazos.
Canta, madre, canta.
Cuando despierte de nuevo
su castillo será el pasado
y tu beso su mayor regalo.

lunes, 24 de diciembre de 2012

El agua de Venus


Sólo flotar en el estanque de tu vientre
me haría la hija más dichosa de tu prole.
Sin adelantar el adiós en el epílogo, sabes
que habré muerto cíclicamente en escenas
que quebrarán los días más largos.

Nadar despreciando vacíos,
como cuando se camina sin rumbo
sobre una superficie plateada,
plateada de cristales fragmentados
y de ilusiones reflejadas al pasar.

No me quieres en tus brazos
porque sabes que soy el eco
y resueno en tus paredes
agitando tu estanque sereno.

No, no me quieres si te rezo
en mi piedad de cuero y nada,
en el devenir de mis días largos,
dormida en el salón veneciano.

Hija no reconocida, invisible,
me olvidarás en tu herencia.
Buscando tus caricias de vida
esperaré con mi alma sedienta.

sábado, 10 de noviembre de 2012

El corazón del ofidio


Existen muchos tipos de maldad en mí,
dime sobre cuál quieres saber.
Una vez la caja esté abierta
no debe importarte cuántos demonios
comiencen a enroscarse en tu aire limpio.
La vileza que submarina se halla en el fondo 
decorada está de selva viciada y húmeda,
mas sobre mi piel tatuada sabes
que brilla hermosa la palabra de néctar.

Los surcos que dejo en la arena 
son sinuosos y revelan la sombra de mis escamas.

Dime qué cuervos sobrevuelan tu torre de dudas.
Así que vamos, no hagas que muerda, 
pues en mi fiel persistencia tropical
ya estoy haciendo círculos en la jaula, 
 y mi salto cubrirá la escasa distancia 
sin necesidad de mostrar artificios previos.

***

¿Qué quieres aprender? ¿Conocer cómo sabe 
la excelsa maldad, la que se retuerce 
gota a gota bajo los ojos cerrados? 
¿La que nace cuando el pulso galopa
y cada compás son cortes de metal? 
Tu búsqueda pide así arrancar notas 
 que broten con sabor a fruta dulce.

En el delirio de la huida la selva es un laberinto
que engulle y ata tus latidos en escapada.
No reconoceré la puerta frente a mí,
pues sus verdes hojas son demasiado pesadas
para mi fiero y solitario corazón de ofidio.

***

Hoy solo puedo encarnar mi rostro telúrico
 o en una cortina de humo desaparecer.
Lo primero es un camino de espinas. 
Lo segundo, el ciclo del eterno retorno.
Puede que solo yo entienda estas palabras, 
pero urgente debes leerlas,
porque mi lengua es bífida y su perfil
será inmutable hasta el fin del camino.

Pero en este éxtasis de lluvia y formas
también la serpiente está atrapada, 
sus anillos asfixian su propio corazón. 
El camino del descenso es delicioso 
y trae sensaciones de libertad,
mas este animal sabe de sus días pretéritos
y comprende que lo mejor es ser humo 
para ascender y volar en un recuerdo.

Ser de luz, si mis palabras has comprendido
ya sabrás con certeza muda
porqué necesito hablar en susurros 
y así vivir hasta el fin de mis días
rodeada de laberintos. 

domingo, 28 de octubre de 2012

La vieja catedral



Esta noche he soñado que veía la catedral de Cartagena cuando aún estaba en pie. Retrocedía en el tiempo y paseaba por sus naves diáfanas y hermosas temblando de emoción. Pero de pronto las bombas comenzaban a llover del cielo y todo iba desapareciendo en una gran nube de polvo, fuego y cristales rotos.

La sombra de un hombre colosal comenzaba a arrancar lo poco que quedaba mientras yo le rogaba que no lo hiciera. "Debajo hay un teatro romano y ambas cosas pueden sobrevivir juntas. Créeme, porque lo he visto en el futuro, y lamentarás hacerlo". Pero no quería escucharme y acababa con toda la estructura visible y subterránea.

La luz de un atardecer demasiado naranja se expandía de forma antinatural donde debían estar los muros de la antigua catedral y el teatro. Y yo lloraba de nuevo por todo lo perdido.

domingo, 14 de octubre de 2012

El origen




No leas las palabras que aquí yacen
si sobre el origen de esta aldea
no quieres saber, pues
su historia trae ecos de hierro
en canción de sombra y viento.

El exterminio desató la huida,
mas sobre su piel desgarrada
dibujamos infinitas rutas nuevas
hacia un futuro prometedor.

Pisa suave esta tierra, caminante
pues sagrada es su piel.
Las hojas verdes que hoy ves
fruto son de nuestras almas,
las lágrimas y el sudor las regaron
abriéndose por el sol de la esperanza.

Si no ves tristeza ya en nuestros rostros
que miran orgullosos hacia el mundo
es porque unidos todo lo dimos
por vivir un nuevo renacer.