
jueves, 23 de febrero de 2012
Angelina

miércoles, 25 de enero de 2012
Nuevas secciones en el blog
jueves, 29 de diciembre de 2011
Hoy, en la noche.
domingo, 25 de diciembre de 2011
La sed

A veces la sed
en su retorno estacional
causa fuegos de graves soles
y es lo único que me inunda.
Conocer la orografía del mundo
no hizo que por fin encontrara
esa fuente que buscaron mis faltas.
Los sonidos, constantes,
son más de lo que aquellos,
titanes fuertes y saciados,
intuyen poder tejer.
Por eso, marea tras marea,
el vientre marino es siempre
sereno y anónimo en su lento
sueño.
Si la visión vagara amable
cuando es reflejo tras el ojo
jamás cortaría a este corazón
que tan bien supo sentir
lo que otorgan sus fieles
y óbices
consecuencias.
...
jueves, 22 de diciembre de 2011
lunes, 19 de septiembre de 2011
El Golem
domingo, 11 de septiembre de 2011
Tamis y la ciudad

La noche era óleo espeso de premeditado dibujo. Mientras las luces de las farolas terminaban de desperezarse, ella caminó sobre un asfalto aguado por una tormenta caída hacía unas horas. La ciudad era como una dama engalanada para un baile, estaba preciosa dentro de su vestido negro y dorado de generosos pliegues. Entre ellos Tamis se perdía, guiada por su tacto de exquisita textura. Cada esquina, un compás nuevo bajo la música de las horas, cada calle, una fiesta de danzantes enmascarados.
viernes, 26 de agosto de 2011

jueves, 28 de julio de 2011

Sus ojos habían cambiado de color y su cuerpo era ya testimonio de su adultez. Cuando las luciérnagas hicieron llorar de luz al bosque, la madera húmeda y la piedra despertaron el olfato del lobo. La luna había traicionado a la noche ocultando su rostro entre manos negras, porque sabía que era el momento. Volar entre la tierra, saciar la pulsión de escapada: era el despertar de la visión del Oráculo.
Y al fin los cuentos cobraron todo su sentido.
Los niños, desvelados, de pronto sintieron la cercanía, la promesa de las páginas fantásticas leídas por labios ancianos. Supieron lo irremediable del cambio, todo el cambio, la exquisita muerte del hastío. Como un nacimiento esperado, la magia comenzó a desbordarse entre la niebla en el poblado, desplegando lazos mas allá de lo visible, arrollando como un flujo renovado la savia del mundo.