miércoles, 27 de noviembre de 2013

Escala


La última vez que te vi
bailabas con los lápices
de un futuro cuadro
sin espíritu.

Ahora eres por fin,
y justamente,
un folio
en
blanco.

martes, 8 de octubre de 2013

Dolor


Sacar a pasear el alma,
para que respire aire sin dolor,
como el que guarda el pecho
que presa la tiene.


domingo, 29 de septiembre de 2013

Metrónomo


Si no puedo acallar
los llantos
de mi pasado
saldré a la vida a gritar
las melodías
de mi presente.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Solo el viento


A partes iguales 
la alegría y la rabia
inundan el aire, 
turnándose como gentiles 
combatientes, 
cambiándolo todo 
en un golpe de veleta.

sábado, 17 de agosto de 2013

Soy Insomnio


Trasnochada miro el gran ojo luminoso.
Me observa con un ronroneo parsimónico
mientras mis entrañas se acurrucan
en el fondo de mi torso encorvado.

Lo veo, y su mirada pálida me contesta
hablándome como una flecha certera
por la evidencia de este momento.
Y me obliga a admitirlo:

"Eres pasto del insomnio"

Y el crepitar de su cerebro se une al mío
en un mudo vals de horas huecas.

lunes, 20 de mayo de 2013

Un titular en el aire



Aunque las noticias no lo cuenten, 
hoy grita, invisible, un titular en el aire.

Ella ha ganado.

Bailando me llevó entre sus manos saladas,
y tú solo sabrás el final del cuento
mientras la jauría de lobos celebre banquetes
sobre lo que quedó de la caperucita roja
a la que al fin ganó la tristeza.

viernes, 29 de marzo de 2013

Tu efigie


Arráncame el talle de tu efigie
de detrás de mi memoria,
porque la escultura ya no es más firme
que mis deseos de ser libre.


miércoles, 6 de marzo de 2013

Cadáver exquisito


Cadáver me siento
entre vuestras manos vivas
y tinta electrónica muerta.

Cadáver.

Soy nueva aquí y me siento vieja,
cadáver.
Me presento y os saludo
con mi calavera sonriente.

Ser buenos conmigo,
seré malvada con vosotros.
Viceversa y vice-verso.
Como gustéis. Bebed.

sábado, 16 de febrero de 2013

El justo




En el valle de la herida los pulmones elevaron solo dos palabras hacia sus labios: 

- ¿Por qué? - El terror se acomodó en la tráquea del intocable.

- Porque el mundo a veces es justo - dijo entonces - y destierra a los monstruos que, como tú, sobreviven ocultos tras máscaras de leyenda.

El dragón se alejó lentamente, mientras la armadura de aquel caballero que una vez creyó ser perfecto y moral se balanceaba con el último suspiro.